La NBA transformará por completo su lotería a partir del Draft de 2027. El nuevo sistema, bautizado como “3-2-1”, ampliará el sorteo de 14 a 16 equipos y reducirá de 14 a 5.4 por ciento las posibilidades de obtener la primera selección para las tres franquicias con peor récord. La liga pretende atacar el “tanking” y conseguir que ganar partidos resulte más valioso que hundirse hasta el fondo de la clasificación.
La lotería es el sorteo mediante el cual la NBA establece las primeras posiciones del Draft, el evento en el que las franquicias seleccionan a los mejores jóvenes disponibles. Su propósito consiste en ayudar a los equipos con mayores problemas deportivos, pero esa recompensa también provocó que algunas organizaciones encontraran beneficios en acumular derrotas.
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El “tanking” no siempre implica que los jugadores entren a la cancha con la intención de perder. Normalmente aparece a través de decisiones tomadas desde las oficinas: limitar los minutos de las principales figuras, prolongar descansos, apostar por alineaciones menos competitivas o priorizar el desarrollo de jóvenes cuando el equipo todavía tiene posibilidades matemáticas de ganar.
El problema alcanzó un punto crítico durante la temporada 2025-26. Washington, Indiana, Brooklyn, Utah y Memphis registraron porcentajes de victorias inferiores a .180 después del Juego de Estrellas, algo que nunca había ocurrido con cinco equipos dentro de una misma campaña. La NBA también multó con 500 mil dólares al Jazz y con 100 mil a los Pacers por decisiones relacionadas con la ausencia o utilización de jugadores capaces de contribuir a una victoria.
Cómo funcionaba la lotería antes del cambio
Desde 2019 y hasta el Draft de 2026, la lotería incluía a las 14 franquicias que no consiguieron un lugar en los Playoffs. Los diez equipos eliminados antes del Play-In y los cuatro que quedaron fuera durante ese torneo entraban al sorteo.
Los tres peores récords de la NBA recibían la misma probabilidad de obtener la primera selección: 14 por ciento. A partir del cuarto peor registro, las posibilidades descendían progresivamente. El sistema buscaba evitar que existiera una diferencia demasiado grande entre terminar último, penúltimo o antepenúltimo.
La lotería solamente determinaba las primeras cuatro selecciones. Después de conocer a los ganadores de esos lugares, los otros diez equipos quedaban ordenados de acuerdo con su récord de temporada regular: la franquicia con más derrotas elegía antes que las demás.
Ese formato también protegía a los equipos del fondo. La franquicia con el peor récord no podía caer más allá de la quinta posición; la segunda peor tenía como límite el sexto lugar y la tercera, el séptimo. Aunque perder no garantizaba el número uno, sí aseguraba una selección cercana a la parte más alta del Draft.
Washington ofreció el último gran ejemplo de ese modelo. Los Wizards terminaron la temporada 2025-26 con 17 victorias y 65 derrotas, el peor registro de la liga, y ganaron la lotería de 2026 con un 14 por ciento de posibilidades. A partir de 2027, una franquicia ubicada dentro de los tres últimos lugares tendrá únicamente un 5.4 por ciento.
Cómo funcionará el sistema “3-2-1”
La nueva lotería contará con 37 balones distribuidos entre 16 equipos. El nombre “3-2-1” responde a que cada participante recibirá tres, dos o un balón, según su posición al terminar la temporada regular y su recorrido dentro del Play-In.
Los siete equipos que se queden fuera de los Playoffs y del Play-In, sin pertenecer al grupo de los tres peores récords, tendrán tres balones cada uno. Estas franquicias contarán con un 8.1 por ciento de probabilidades de conseguir la primera selección, la cifra más alta del nuevo sistema.
Los tres peores equipos entrarán en una zona que la liga denomina “draft relegation”. En lugar de recibir tres balones, perderán uno y participarán con solamente dos. Sus posibilidades de ganar el número uno caerán al 5.4 por ciento.
La medida invierte la lógica anterior: terminar cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo, noveno o décimo entre los equipos que no llegan al Play-In ofrecerá mejores probabilidades que ocupar uno de los tres últimos lugares de toda la NBA.
Los cuatro conjuntos que entren al Play-In como noveno o décimo de su conferencia también recibirán dos balones cada uno y tendrán un 5.4 por ciento de posibilidades. Los dos equipos que pierdan el primer partido entre el séptimo y el octavo lugar de cada conferencia participarán con un balón y un 2.7 por ciento.
Esto significa que la lotería ya no estará compuesta únicamente por los equipos eliminados de los Playoffs. La posición con la que cada franquicia ingrese al Play-In determinará su participación, incluso si después consigue avanzar a la postemporada.
Las probabilidades completas
Los tres equipos “relegados” por terminar con los peores récords tendrán un 5.4 por ciento de posibilidades de obtener el número uno, 16 por ciento de entrar al top tres, 28 por ciento de quedar dentro de las primeras cinco selecciones y 61 por ciento de aparecer entre las primeras diez.
Los otros siete equipos que no clasifiquen al Play-In tendrán un 8.1 por ciento de posibilidades por el primer lugar, 24 por ciento de llegar al top tres, 39 por ciento de entrar al top cinco y 73 por ciento de mantenerse dentro del top diez.
Los conjuntos que ocupen el noveno y décimo puesto de cada conferencia llegarán con probabilidades de 5.4 por ciento para el número uno, 16 por ciento para el top tres, 28 por ciento para el top cinco y 59 por ciento para las primeras diez selecciones.
Los perdedores de los partidos entre el séptimo y el octavo tendrán las opciones más reducidas: 2.7 por ciento de alcanzar el número uno, ocho por ciento de ingresar al top tres, 15 por ciento de aparecer dentro del top cinco y 35 por ciento de terminar entre los primeros diez.
Las 16 posiciones estarán en juego
La modificación más profunda no se encuentra únicamente en las probabilidades. La NBA sorteará el orden completo de las primeras 16 selecciones de la primera ronda. El formato anterior solamente utilizaba el azar para definir los cuatro primeros puestos y acomodaba los demás según su récord.
Desde 2027, cualquiera de las 16 franquicias participantes podrá subir o caer de manera considerable. Los tres equipos con peores registros conservarán una protección especial y no podrán bajar más allá del puesto 12. Todos los demás correrán el riesgo de terminar hasta la posición 16.
La segunda ronda también cambiará. Sus primeras 16 selecciones aparecerán en el orden inverso al resultado de la lotería. El equipo que obtenga el número 16 de la primera ronda elegirá primero en la segunda, con el pick 31 global. La franquicia que gane la primera selección tendrá el último turno de ese grupo, el número 46.
Esta estructura pretende compensar parte del impacto provocado por una mala posición en la primera ronda. Un equipo que caiga hasta el lugar 16 recibirá inmediatamente la primera oportunidad de la segunda, donde todavía puede encontrar jugadores capaces de integrarse a su rotación.
Nuevas restricciones para evitar reconstrucciones interminables
La NBA tampoco permitirá que el pick original de una misma franquicia termine en el primer lugar durante dos Drafts consecutivos. Además, ningún equipo podrá colocar su propia selección dentro del top cinco durante tres años seguidos.
La restricción seguirá a la franquicia propietaria original del pick y no al equipo que lo posea en el momento del sorteo. Si una selección fue traspasada, sus limitaciones permanecerán vigentes aunque otra organización tenga el derecho de utilizarla.
También cambiarán las protecciones permitidas en futuros intercambios. Una protección sirve para que un equipo conserve su selección si esta termina dentro de un rango acordado. Con el nuevo sistema, las franquicias no podrán colocar protecciones entre los puestos 12 y 15 en picks negociados después de la entrada en vigor de la reforma.
La medida responde a la enorme movilidad que tendrá el nuevo sorteo. Como todos los lugares del uno al 16 quedarán sujetos al azar, la liga quiere evitar acuerdos construidos alrededor de márgenes demasiado estrechos que compliquen la ejecución de los traspasos.
La NBA tendrá mayor poder para castigar el tanking
La reforma también amplía la capacidad de la liga para intervenir contra los equipos que prioricen su posición en el Draft sobre la competencia. La NBA podrá reducir las probabilidades de una franquicia, modificar su posición dentro del sorteo e imponer multas significativas.
Esto permitirá que la liga actúe más allá de las sanciones económicas. Un equipo podría perder directamente parte de sus oportunidades de conseguir una selección alta si la NBA determina que sus decisiones deportivas tuvieron como objetivo aumentar sus derrotas.
El nuevo sistema no elimina todos los posibles incentivos. En lugar de competir por el peor registro, algunos equipos podrían intentar mantenerse fuera del grupo de los tres últimos para conservar el 8.1 por ciento. La diferencia consiste en que una victoria durante el cierre de la temporada ahora puede mejorar las probabilidades de una franquicia en vez de perjudicarlas.
La lotería “3-2-1” se aplicará inicialmente en los Drafts de 2027, 2028 y 2029. Antes del sorteo de 2030, la Junta de Gobernadores deberá votar para mantenerla, modificarla o sustituirla.
La NBA tendrá tres años para comprobar si esta nueva fórmula resuelve uno de sus problemas más antiguos: ayudar a las franquicias que necesitan talento sin convertir la derrota en el camino más conveniente para encontrarlo.
