Consecuencias Peligrosas: Mujeres inmigrantes en EEUU han sido detenidas por autoridades federales después de llamadas a la policía sobre violencia doméstica. Algunas dicen que ellas fueron las víctimas.. Una Hermandad Fuerte: En un centro de detención del oeste de Michigan, muchas víctimas se han apoyado entre ellas para sobrevivir meses bajo custodia.. Protecciones Erosionadas: La administración Trump ha intentado desmantelar algunas protecciones que protegían a las víctimas de violencia doméstica contra la deportación.. These highlights were written by the reporters and editors who worked on this story.. Eran víctimas, no abusadoras. Eso fue lo que le dijeron a policías, abogados, visitantes y a cualquiera que las escuchara. Pero no importó. A las mujeres se las llevaron a un extenso centro de detención para inmigrantes en los bosques del oeste de Michigan y les dieron unos ligeros trajes enterizos de color rojo, para señalarlas como un alto riesgo a la seguridad.. Dentro del North Lake Processing Center, hablaron de los hombres cuyas llamadas a la policía las hizo terminar allí dentro. Los novios o maridos que las amenazaron con hacer que las deportaran y cortar todo contacto con sus hijos. Los hombres, o a veces las mujeres, que las golpearon, les jalaron el pelo o las estrangularon, dejándoles moretones en sus cuellos.. Antes no sabían dónde buscar ayuda, pero ahora, en los confines de un frío bloque de celdas de una antigua prisión, las mujeres se ayudaban unas a otras. Si una hablaba con alguien afuera que las podía conectar con consejos, apoyo legal o dinero para el comisariato, hacían circular una tableta usada para llamadas para que las otras pudieran contar sus historias.. Migladys Bermúdez, una abogada de inmigracion en el sudeste de Michigan, recuerda una llamada en mayo de una mujer peruana detenida en North Lake. Su nombre era Pilar, y había escuchado el nombre de Bermúdez a una compañera detenida que había sido clienta de la abogada. Pilar contó a Bermúdez sobre el novio de quien había intentado escapar antes de su detención, de cuando utilizaba maquillaje para cubrir las marcas que dijo le dejaba en la cara. Pero él la había acusado de ser la abusadora, lo que llevó a que la detuvieran a ella.. Pilar pasó la tableta a una cubana llamada Leya. Por encima del eco del parloteo de las otras detenidas, describió como su novio la insultó, la aisló y la dejó con un ojo morado. Entonces, después de agarrarlo por el brazo durante una discusión, fue ella quien terminó detrás de las rejas, separada de su hija a quien todavía amamantaba. Durante las llamadas de video, parecía que la niña ya no reconocía a su madre. Dejó de llamarla “mamá”.. Bermúdez se extrañó. Las tres mujeres en esta cadena, la exclienta, Pilar y Leya, dijeron que intentaban salir de relaciones abusivas cuando policías locales las detuvieron acusadas por violencia doméstica. En los tres casos, los cargos fueron retirados o nunca llegaron a ser presentados. El Servicio de Control de Migración y Aduanas (o ICE, por sus siglas en inglés) detuvo a la primera mujer durante una cita de rutina unos meses después de que los cargos contra ella fueran retirados. Las otras fueron entregadas al ICE por agencias locales.. Hace mucho tiempo que llamar al 911 es intimidante para los inmigrantes que han sufrido abusos, independientemente de quien fuera el ocupante de la Casa Blanca. Ellas y sus abusadores sabían que su estatus migratorio las hacía vulnerables. Pero administraciones anteriores trataron a las víctimas precisamente como tales, como personas que necesitaban ayuda, no como objetivos para la deportación. Hace rato que coaliciones bipartidistas en el Congreso han apoyado el Acto sobre Violencia Contra las Mujeres, o VAWA por sus siglas en inglés, que crea una ruta hacia el estatus legal para inmigrantes que son víctimas de la violencia doméstica u otros crímenes serios.. Ahora, bajo el Presidente Donald Trump, todo ha cambiado. El día mismo de su inauguración, su administración rescindió la normativa que prohibía en gran medida a los agente de inmigracion hacer detenciones en lugares sensibles como hospitales y refugios para víctimas de violencia doméstica. Una semana más tarde, la administración eliminó las protecciones clave que se habían otorgado a solicitantes del VAWA y otras víctimas del crimen. Por primera vez en décadas, las autoridades de inmigracion podrían ignorar esas protecciones y detener, encarcelar y deportar con más libertad a víctimas inmigrantes.. La vida también se hizo más angustiosa de otras formas para inmigrantes que eran víctimas de la violencia doméstica. Los agentes federales de inmigracion hacían detenciones en las salidas de las cortes especializadas en violencia doméstica. Y la administración persuadió a más y más policías y cárceles locales para que cumplieran con la campaña de deportación masiva del presidente, lo cual puso bajo custodia todavía a más inmigrantes.. Incluso comunidades que no tenían los llamados acuerdos de 287(g) ayudan al gobierno a hacer redadas. En el Condado de Kent en el oeste de Michigan, donde arrestaron a Pilar y Leya, la cárcel del condado entregó más inmigrantes al ICE durante los primeros seis meses del 2026 que durante toda la administración Biden.. Defensores de inmigrantes a través del país dicen que se ven indicios de un aumento alarmante en los números de víctimas de violencia doméstica que son detenidas y deportadas. Y muchas inmigrantes permanecen en relaciones abusivas temerosas de llamar a alguien para pedir ayuda o hasta de salir de sus casas.. “Ahora mismo es probablemente la época más peligrosa para mujeres inmigrantes que son víctimas de violencia doméstica”, dijo Bermúdez, quien se encargó del caso de Leya.. La detención y encarcelación de víctimas de violencia doméstica es, en parte, una consecuencia no anticipada de un intento de preservar su seguridad. En gran parte del país, a los agentes de policía se les alienta, o incluso se les requiere, que hagan un arresto cuando ven causa probable para creer que una agresión de violencia doméstica ha ocurrido. A veces las víctimas son puestas bajo custodia. Hoy en día, los inmigrantes en cárceles locales son entregados de forma rutinaria al ICE, aunque nunca se les acusara penalmente.. No hay una forma pormenorizada de rastrear cuán frecuentemente sucede esta situación o cuántas víctimas de violencia doméstica detuvo el ICE o deportaron. Pero ProPublica habló con una media docena de presuntas víctimas que fueron encerradas juntas en una sola institución, North Lake, y revisó archivos policiales sobre otras que también estaban allí dentro. Sus historias ofrecen un retrato de las razones por las cuales el Congreso creó programas como VAWA en primer lugar, y lo que entra en juego cuando estos escudos se quitan.. Una coalición de sobrevivientes inmigrantes y abogados han puesto una denuncia civil a la administración Trump. Dicen que los cambios en el trato a las víctimas inmigrantes no solo han socavado la seguridad pública, sino que han roto las promesas que están consagradas por la ley y las políticas federales.. “Vemos a nuestras clientas tener más miedo, las señalan sistemáticamente, las arrestan y las deportan muy rápidamente”, dijo Kathleen Rivas, la abogada supervisora de un equipo para sobrevivientes de Public Counsel, un bufete legal que participa en el litigio.. En mayo, un juez federal ordenó al gobierno restablecer las protecciones mientras se desarrolla el caso. La administración Trump ha apelado la orden.. La portavoz de la Casa Blanca Lauren Bis dijo que el ICE se enfoca en “los peores de los peores”. La historia real, dijo, “son las innumerables mujeres americanas cuyas vidas fueron arrebatadas por criminales extranjeros ilegales”. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) dijo en una declaración escrita que “nunca vamos a pedir perdón por deportar a los extranjeros ilegales, porque esta es la forma en que salvamos vidas”.. Pero Leya, Pilar y las otras inmigrantes a quienes entrevistamos no tienen antecedentes penales. Y los defensores dicen que las comunidades son menos seguras ahora porque los inmigrantes temen llamar a la policía cuando sus parejas las lastiman. Esto da más munición a las amenazas de sus abusadores, dijo Casey Carter Swegman, la directora de políticas públicas del Centro de Justicia Tahirih, una organización nacional sin fines de lucro que aboga por las inmigrantes que son sobrevivientes de violencia doméstica, asalto sexual y tráfico de personas.. “Sin duda más sobrevivientes inmigrantes sienten que la violencia y el abuso que sufren a puerta cerrada es de alguna forma más tolerable que la violencia y el abuso que podrían experimentar si intentan irse”, dijo.. La primera vez que el puño de su novio golpeó su cara fue en julio de 2025, recordó Leya. Vivían con parientes de él en Florida. Solo un mes antes, Leya había dado a luz a la hija de ambos.. Una noche, dijo, su novio la escuchó reírse en la cocina con la madre de él y un hombre con quien salía. El novio de Leya entró en un ataque de celos, dijo, y le dio un puñetazo a pocos metros de donde dormía la niña.. Leya llamó al 911, pero colgó cuando contestó la operadora. Temía lo que podía pasar. Ella tenía 26 años; su novio era 10 años mayor que ella. Leya, una inmigrante reciente de Cuba, había solicitado estatus migratorio y estaba en proceso migratorio activo. Dijo que el novio era un residente permanente con permiso para trabajar en EEUU y dominaba mejor el inglés que ella. Se sentía atrapada.. Los agentes del sheriff se presentaron y hablaron con Leya y su novio. Hicieron fotos de su cara hinchada y amoratada, con el blanco de su ojo izquierdo fuertemente enrojecido. El novio dijo que la lesión había sucedido durante una “disputa”, según el informe, pero no especificó cómo. Lo arrestaron por agresión doméstica.. Leya dijo que la madre de su novio la echó de casa aquella noche. Sin saber a donde ir, ella y su hija se mudaron a la casa de otro de los parientes de él. Ir adelante con un caso penal parecía un desafío. Dijo que los parientes la instaron a retirar los cargos y reconciliarse con él. Eventualmente, pidió a los fiscales retirar los cargos porque la agresión ocurrió “en un momento de impulso al cual él se siente muy arrepentido”. Su novio no llegó a presentar una respuesta a la acusación en la corte antes de que el caso fuera desestimado.. Como otras inmigrantes entrevistadas para este reportaje, Leya pidió no ser identificada con su nombre completo porque tiene su caso de inmigracion pendiente, y porque está preocupada por las repercusiones para ella y a su hija.. Ella y Pilar también pidieron a ProPublica que no entrevistara a sus presuntos abusadores porque temen que los hombres interfieran en sus casos, les hagan daño, o les quiten a sus hijos. Para investigar sus historias y tener las perspectivas de sus parejas, hemos revisado los archivos policiales, los procedimientos de inmigracion y las peticiones de habeas corpus para ser liberados de los centros de detención. También entrevistamos a abogados, familia y otros que han interactuado con ellos.. Poco después de la detención en Florida, Leya y su novio se mudaron a la ciudad de Wyoming, Michigan, afuera de Grand Rapids. Es un imán para migrantes que vienen para ocupar empleos en la manufactura y el procesamiento de comida. La ciudad sin pretensiones está llena de agencias de empleo temporal, negocios para envío de dinero y restaurantes mexicanos.. Leya dijo que la relación empeoró. Su novio la empujó, le jaló del pelo y rompió su teléfono, dijo. La forzó a borrar sus cuentas en los medios sociales y la aisló de sus amigos y familia. Discutieron por temas de dinero y hablaron de terminar la relación. Una noche en abril, durante una discusión, él llamó a la policía.. “Estoy teniendo problemas con mi esposa”, dijo en español, según una grabación de la llamada. La operadora preguntó si había habido alguna violencia. “No, no, no. Ninguna”, dijo. “Solo una discusión”.. El novio les dijo a los agentes que vinieron a su apartamento que Leya se había enfadado porque él había hablado con una exnovia, según el video de cámaras corporales que portan los policías y un informe policial. Cuando él intentó irse, dijo, Leya lo empujó y le agarró el brazo. Después ella intentó colgar su teléfono cuando él llamaba al 911.. Dijo que no estaba lesionado, aunque la acusó de haberlo golpeado varias veces días antes.. Los agentes entrevistaron al hermano del novio, quien mencionó la detención en Florida, según el video de cámaras corporales. “Tuvieron un ciclo de problemas cuando ella llamó a la policía por abuso y lo detuvieron durante tres días”, dijo en español. “Mi hermano está intentando evitar que eso pase otra vez”.. El informe policial no menciona el arresto anterior.. El video de la entrevista con Leya fue omitido en base a leyes de privacidad estatales, debido en parte a que a ella la entrevistaron dentro de la residencia de ellos, no como al novio, al que entrevistaron afuera. Según el informe policial, ella “minimizó” la discusión y dijo que no hubo contacto físico. Reconoció que intentó colgar el teléfono.. En una entrevista con ProPublica, Leya dijo que discutieron cuando ella descubrió que él había enviado dinero a su exnovia, quien es la madre de su hijo. Al mismo tiempo, según ella, él le había dicho que no tenía dinero para comprar pañales para la hija de ellos. Leya dijo que nunca lo ha golpeado.. Los agentes arrestaron a Leya por agresión doméstica e interferir con una llamada al 911. No detuvieron a su novio ni buscaron presentar cargos contra él. Leya dijo que no explicó a los oficiales que era una víctima de abuso porque pensó que lo podría decir a un juez.. Nunca tuvo la oportunidad.. Las directrices escritas de la policía de Wyoming fomentan que los oficiales hagan arrestos en incidentes de violencia doméstica “cuando hay una causa razonable para creer que se cometió una agresión”.. Los arrestos demuestran que “la violencia en el hogar se reconoce como un crimen serio”, según el manual de entrenamiento sobre violencia doméstica de Michigan. Esta postura es común en todo el país. Veinticuatro estados exigen un arresto cuando hay causa probable de agresión doméstica.. Pero las escenas de violencia doméstica pueden ser caóticas, con ambos miembros de la pareja acusándose mutuamente de ser el agresor. Puede ser difícil para los agentes comprender lo que pasó, dijo Erin Ross, una antigua fiscal de violencia doméstica que trabaja en el Vera Institute of Justice, una entidad nacional sin fines de lucro. A veces, la persona equivocada termina esposada.. “La complejidad de las situaciones de DV (acrónimo en inglés para violencia doméstica) puede llevar a que las sobrevivientes sean criminalizadas por el mismo sistema pensado para protegerlas”, escribieron Ross y sus coautores en un informe en 2025 sobre los impactos de los arrestos sobre las sobrevivientes de violencia doméstica.. El informe de Vera no toca el tema de la inmigración. Pero Ross y una docena de otros defensores de la víctimas de violencia doméstica a través del país dijeron a ProPublica que las inmigrantes que no hablan inglés o no comprenden sus derechos son, bajo la administración Trump, especialmente vulnerables a una detención que puede tener consecuencias irreversibles.. ProPublica revisó cientos de peticiones de habeas corpus que han sido presentadas en todo el país desde enero de 2025, donde los inmigrantes impugnaron la legalidad de sus detenciones por el ICE en base a argumentos constitucionales. Encontramos a docenas de solicitantes que habían sido arrestados por violencia doméstica y entregados a ICE, aunque nunca habían sido acusadas penalmente o se habían retirado los cargos. En los archivos carcelarios y policiales de Florida y Michigan, así como en reportajes periodísticos, hallamos aún más casos.. En sus peticiones, varias inmigrantes dijeron que los agentes las identificaron erróneamente como las agresoras. Los informes policiales de las detenciones muestran que los agentes a menudo tuvieron que tomar decisiones difíciles en casos caóticos, en los cuales no quedaba claro quién era la víctima y quién el agresor. De todas formas, bajo Trump, hay poca misericordia para los inmigrantes.. En un caso en Florida, un estado en donde las oficinas de los sheriff cooperan con las autoridades de inmigracion, un agente encontró a una pareja venezolana discutiendo en la calle en noviembre de 2025. En su informe, el agente dijo que la mujer había tirado de los pantalones, la cadenilla y el brazo de su marido y dejó huellas en su cuerpo. La mujer dijo que su marido le había quitado las llaves y el teléfono. No quería quedarse abandonada, dijo, así que corrió detrás de él.. A la mujer se la acusó de una agresión menor; su marido no fue acusado. Aunque los fiscales retiraron el caso, la mujer fue entregada a ICE. El informe del sheriff no menciona acusación anterior alguna de violencia doméstica, pero más tarde la mujer dijo que, durante su matrimonio, su marido le había pegado y amenazado con matarla. En su petición de habeas corpus, dijo que “tenía miedo de denunciar el abuso a la policía”.. La mujer fue puesta en libertad en mayo, pero durante los cinco meses que estuvo encarcelada, su marido se llevó a sus hijas fuera del estado, dijo la abogada de la mujer a ProPublica. Todavía no ha visto a las niñas en persona.. De vuelta a Michigan, los agentes esposaron a Leya, la pusieron en el asiento trasero de su auto y la transportaron a la cárcel del condado de Kent. Leya guardó silencio durante el viaje de 15 minutos, incapaz de comprender lo que acababa de ocurrir. “Yo había sufrido violencia doméstica”, dijo. “Pero la que acabó en problemas fui yo”.. Al día siguiente, un detective pidió a la oficina del fiscal que presentara cargos contra ella. Los fiscales se negaron a hacerlo, diciendo que las pruebas eran insuficientes, que no había lesiones y que Leya no había logrado interferir con la llamada telefónica al 911.. Sin embargo, no fue liberada.. Leya no tenía antecedentes criminales aparte de esta detención, según un archivo de DHS. Pero se introdujeron sus huellas dactilares en bases de datos estatales y federales, de ahí los funcionarios de ICE las compararon con sus huellas tomadas al llegar a los Estados Unidos. Además, Leya dijo, un funcionario de la cárcel preguntó por su estatus migratorio, y ella le dijo que esperaba una audiencia en una corte de inmigracion.. De todas formas ICE emitió una orden de detención, esencialmente una solicitud a la cárcel para que mantuvieran a Leya bajo custodia hasta que los agentes pudieran ir a buscarla. Los oficiales del Condado de Kent cumplieron con el pedido. Un día más tarde, Leya se encontró en el centro de detención en el bosque.. Lloró de desesperación por su hija. Nunca habían estado separadas. Las 80 millas entre Wyoming y North Lake parecían infinitas. Sus pechos le dolían por la leche que se secaba. Leya se preguntaba si iba a ser deportada y si la separación sería permanente.. Desde una estrecha ventana de su celda, podía escuchar a gente afuera con pancartas que protestaban contra ICE. Escuchaba sus cánticos en inglés. Aunque le costaba entenderlos, se sentía reconfortada por el cuidado de desconocidos.. Dentro del recinto, se acostumbró a las rutinas. Pasó la mayoría de su tiempo en una sala grande y abierta con otras mujeres vestidas de rojo. Las cámaras las vigilaban mientras hablaban de sus hijos y de próximas citas en la corte. Compartieron datos de contacto de parientes en sus países de origen por si acaso alguna de ellas era deportada y no tenía un lugar a donde ir. Para pasar las horas, miraban telenovelas, jugaban a UNO y armaban juntas puzzles de bosques y granjas.. Leya se hizo amiga de algunas mujeres de Latinoamérica y el este de Europa quienes decían que ellas, también, habían estado en relaciones abusivas. Varias de ellas habían llamado a la policía para pedir ayuda, según muestran los archivos. Una mujer hondureña dijo que su pareja la había intentado estrangular. Una dominicana dijo que su marido, un ciudadano estadounidense, le había pegado, jalado el pelo y perseguido con un bastón.. Y también estaba Pilar, la primera compañera de celda de Leya. A la solicitante de asilo de Perú también la detuvieron por violencia doméstica en la ciudad de Wyoming.. Pilar, su novio y su hija adolescente llamaron al 911 cinco veces en los 15 meses antes del arresto de ella, según los archivos. En una ocasión, la hija de Pilar dijo que le preocupaba que el novio le hiciera daño a su madre; según el video de las cámaras corporales, Pilar aseguró a los agentes que todo estaba bien. En otra, el hombre dijo sufrir abuso mental y que quería encontrar un refugio. Y en otra, Pilar dijo que solamente quería que él se fuera.. Ninguna de estas llamadas terminaron con un arresto. Los agentes verificaron que el novio tenía otro lugar para quedarse cuando pidió ayuda, y le dijeron a Pilar que los llamara de nuevo si él intentaba volver y hacerle daño, según el video. Aconsejaron a la pareja que fueran a un tribunal civil si volvían a tener disputas sobre dinero o propiedad.. En una entrevista con ProPublica desde North Lake, Pilar, de 48 años, dijo que su pareja la engañó financieramente y le debía miles de dólares. Dijo que la abofeteó, la golpeó y una vez amenazó con estrangularla con una cuerda. Su hermana hizo una foto de los moretones en el cuello de Pilar y temía lo peor. “Yo le decía que dejara a ese hombre”, dijo.. Pilar dijo que le daba vergüenza ir a su trabajo en una planta de procesamiento de comidas con moretones en su cara. Se preguntaba lo que iban a pensar sus compañeros de trabajo. Se distanció de sus parientes y amigos. Pilar dijo que nunca contó la historia completa a la policía porque temía las posibles consecuencias, no para ella sino para su novio. No quería que lo deportaran. A pesar de todo, lo amaba y sentía que él la amaba.. Una noche en octubre de 2025, su novio llegó al edificio de apartamentos en un coche de alquiler. La pareja empezó a discutir. Él llamó al 911.. “Necesito a la policía”, dijo una y otra vez en inglés.. Pilar llamó un momento más tarde. “Hello, por favor, este hombre se está yendo de mi casa y no me está dando mis llaves”, gritó en español. “Este hombre me ha abusado, me ha rayado todo mi brazo”.. Cuando los policías llegaron, separaron a la pareja en el aparcamiento. El novio dijo que Pilar le había abofeteado su cabeza, había agarrado su camisa y había intentado arrastrarlo fuera del coche mientras estaba en el asiento del conductor, según el video de cámaras corporales y el informe policial. Un lado de su playera estaba rota. Dijo que nunca había agredido a Pilar y que cualquier lesión era su propia culpa. “Nunca la he pegado”, dijo en español.. Le dijo a los agentes que se había convertido en residente permanente de Estados Unidos dos meses antes, y que Pilar estaba celosa. “Ella siempre ha intentado inventar, sabiendo que le van a dar papeles”, dijo.. Pilar insistió que la víctima era ella. Les mostró los rasguños en su brazo a los agentes y dijo que eran culpa de su novio. Les rogó que le forzaran a devolverle las llaves del apartamento , según el video de cámaras corporales y el informe policial. “Hace tiempo que le estoy botando y no se va y no quiere dar para la renta” dijo en español.. Un agente preguntó cómo se había roto la playera del novio. Pilar dijo que lo había agarrado cuando intentaba irse para no ser arrastrada por el coche. El agente preguntó varias veces más acerca de la camiseta rota. Pilar le dijo que quería hablar con un abogado.. En su informe, la policía señaló que el novio fue el primero en llamar al 911. Su playera estaba rota. La camisa de Pilar no estaba rota. Si su novio la había tirado al suelo, escribió el agente, entonces su camisa tendría que haber estado rota porque él era “mucho más alto y pesado (como 80 libras más)”.. Su novio no fue arrestado. Pilar sí.. El Jefe de Seguridad Pública de Wyoming, Kip Snyder, declinó hablar sobre los arrestos de Pilar y Leya. En un correo electrónico a ProPublica, dijo que los agentes “no participan en aplicar las leyes federales de inmigracion. Fomentamos la cooperación y la confianza con todos los residentes y nuestra meta es asegurar que todo el mundo se sienta seguro cuando denuncian crímenes o solicitan auxilio”.. Poco después de la detención de Pilar, un detective de la policía pidió a la oficina del fiscal presentar cargos por violencia doméstica contra ambos tanto contra ella como contra su novio.. Los fiscales rechazaron presentar cargos por falta de pruebas. Pilar no fue liberada. Aparte de esta detención, no tenía ningún antecedente criminal, según archivos de DHS. También tenía pendiente un caso de asilo. Sin embargo, ICE emitió una orden de detención sobre ella y los funcionarios de la cárcel la entregaron.. Hace algunos años, la sheriff del Condado de Kent, Michelle Lajoye-Young, dijo que una entrega de este tipo no iba a ocurrir.. En 2019, anunció que los oficiales del sheriff dejarían de cumplir de forma automática con las órdenes de detención de ICE y, en cambio, iban a exigir órdenes judiciales firmadas por un juez o magistrado federal. La iniciativa vino después de que se trasladara a un ciudadano estadounidense, un veterano de combate de la Marina, desde la cárcel de la sheriff a custodia de ICE.. “Se necesitaba que hubiera un control judicial en este procedimiento para tener la garantía de que nadie iba a ser detenido por error sin el debido proceso”, dijo LaJoye Young en aquella época.. Trump llamó a Kent una “jurisdicción santuario”. Esta etiqueta persiguió al condado, que en las elecciones de 2016 votó holgadamente por Trump. Un centro de estudios nacional que tiene como objetivo reducir la inmigracion puso a Kent en su lista de comunidades santuarios, mientras legisladores republicanos intentaban exigir su cooperación con las autoridades federales.. Y sin embargo, no queda claro si Lajoye-Young finalmente cumplió con su promesa. ProPublica solicitó copias de todas las políticas, procedimientos, memorandos e instrucciones departamentales sobre cómo se manejan las órdenes de detención de ICE desde 2018. Ninguno de ellos dice que se requiere una orden judicial. ProPublica también pidió copias de órdenes judiciales para Pilar y Leya. El condado dijo que tales archivos no existen.. LaJoye-Young, quien se jubiló la semana pasada, declinó peticiones de entrevista. El Sargento Scott Dietrich, un portavoz de la oficina del sheriff, no respondió directamente a preguntas sobre si la política fue implementada alguna vez. Pero dijo en una declaración escrita que las órdenes de detención de ICE son “tratadas bajo las leyes pertinentes y políticas establecidas, conforme a nuestro compromiso con la seguridad pública, el debido proceso, y la aplicación de la ley justa e imparcial”.. Gema Lowe, un activista con la unidad local de un grupo de derechos de los inmigrantes, dijo que la sheriff se echó atrás en su promesa y que no era franca. “No entiendo porque son tan herméticos”, dijo.. El cambio de postura profundizó la desconfianza entre los inmigrantes en un condado con una de las poblaciones de inmigrantes que más rápidamente crece en el estado. Lowe, ella misma una inmigrante de México, dijo que aconseja a las víctimas pensárselo dos veces antes de denunciar la violencia doméstica a la policía debido al riesgo de arresto y deportación, mientras las orienta hacia otros recursos locales como los refugios.. Ella y otros dijeron que los riesgos son especialmente altos ahora. Las detenciones por ICE se han disparado bajo Trump. Nadie está a salvo, ni los inmigrantes con solicitudes de asilo pendientes y sin antecedentes criminales.. Y más autoridades locales los ayudan. En enero de 2025, menos de 150 agentes policiales del estado y locales habían firmado acuerdos 297 (g) con DHS para ayudar a cumplir la agenda de deportación del presidente. Ese número se ha elevado hasta 2,600 hoy.. “Los acuerdos con las fuerzas de la ley son críticos para tener los recursos que necesitamos para detener a criminales extranjeros ilegales a través del país”, dijo un portavoz de DHS. “Hemos tenido un éxito tremendo cuando las fuerzas de la ley locales trabajan con nosotros”.. El Condado de Kent no tiene un acuerdo 287(g). Sin embargo, la cárcel entrega a la gran mayoría de personas con órdenes de detención a ICE, según los archivos. Docenas de personas que han sido trasladadas a ICE este año tenían sus cargos criminales retirados o, como Pilar y Leya, ni siquiera habían sido acusadas.. Dietrich dijo que el retiro de una acusación penal “no significa, en sí, que al arresto inicial le faltara una causa probable”. La oficina del sheriff tampoco “determina si los cargos criminales al final son procesados, ni si se deporta a un individuo”, dijo.. DHS dijo a ProPublica en una declaración escrita que ambas, Leya y Pilar, “entraron en el país ilegalmente” en 2022, y que las dos “recibirán el debido proceso” en sus audiencias de inmigracion.. El Fiscal del Condado de Kent, Chris Becker, dijo que no ha escuchado sobre casos de víctimas detenidas por ICE después de llamar a la policía. En su experiencia, dijo, se deporta a más abusadores con casos activos.. Becker dijo que intenta propagar el mensaje de que su equipo sirve a todas las víctimas, sin importar su estatus migratorio. Tiene presente que los inmigrantes son reacios a buscar ayuda. Su propio personal le ha dicho que las víctimas tienen miedo a testificar o a presentar órdenes de alejamiento. No quieren que deporten a sus parejas, que con frecuencia son la fuente principal de ingresos del hogar y el padre de sus hijos.. “Hay un impacto desalentador sobre las mujeres que querrían denunciar situaciones de violencia doméstica debido a lo que sucede”, dijo Becker.. Mientras pasaban los meses en North Lake, Leya observaba como las mujeres con quien había trabado amistad empezaban a irse.. Algunas fueron deportadas, entre ellas al menos dos mujeres mexicanas que también habían sido arrestadas en el Condado de Kent por violencia doméstica. Otras fueron liberadas. Nuevas mujeres ocuparon sus celdas. Algunas le dijeron a Leya que a ellas, también, las arrestaron por violencia doméstica.. Leya peleó por su libertad. Se reunió con voluntarios del Condado de Kent, quienes recabaron dinero para contratar abogados para ella y pagar el costo de un examen físico obligatorio y otros gastos. Hasta su expareja, el que según ella le había ocasionado un ojo morado, escribió una carta en su nombre para apoyar su caso, llamándola “una persona tranquila”. Explicó que él había llamado a la policía después de que la discusión “se intensificó” y que “los problemas son situaciones que pueden pasar en cualquier relación”.. Leya, añadió, “merece una segunda oportunidad para quedarse en este país y estar cerca de nuestra hija, porque la bebé realmente la necesita muchísimo”. Mientras Leya estaba encerrada, la niñita celebró su primer cumpleaños, le salieron sus primeros dientes, y dió sus primeros pasos.. En las audiencias virtuales, Leya se sentaba con los brazos cruzados, su pelo oscuro y ondulado arreglado prolijamente en trenzas. Vestía un abrigo de talla grande sobre su uniforme rojo. Intentaba seguir la conversación de personas que parecían tener su vida en sus manos.. A finales de agosto, un juez le otorgó una fianza a Leya. Mientras su caso de inmigracion se desarrollaba, podía estar libre.. Fue un alivio profundo. Al mismo tiempo, se sintió terrible al dejar atrás a sus amigas. Parecía como si algunas de ellas nunca iban a salir. Pilar se acercaba a un año de prisión.. Cuatro meses después de su arresto, Leya salió de la antigua prisión. Pensó en cómo iba a depender de sí misma ahora, y mantener a su hija.. Se prometió que no volvería al hombre que le había hecho daño.
