Las inversiones para garantizar la permanencia de la Fórmula 1 buscan tener impacto que vaya mucho más allá del Gran Premio de la Ciudad de México. Las mejoras en la pista, el drenaje, los boxes y el paddock fortalecen al Autódromo Hermanos Rodríguez hoy, pero con miras a convertirse en una sede capaz de recibir distintos campeonatos internacionales.
Con F1 y Formula E confirmadas, la llegada de F2 en 2027, el regreso de NASCAR México y las conversaciones con IndyCar, el recinto se prepara para concentrar a las categorías más importantes del automovilismo en 2028.
“Hay mucho interés por venir, pero va a depender del trabajo que hagan CIE ((Corporación Interamericana de Entretenimiento) para poder buscar la forma de traerlos y que sea un evento (duradero) porque lo ideal es que sean eventos que permanezcan”, señaló Carlos Slim Domit, en entrevista con Sports Illustrated México.
No todas estas categorías se encuentran en la misma situación. La Fórmula 1 permanecerá en México hasta 2028, Fórmula E regresará en enero de 2027 y F2 debutará en octubre de ese mismo año. NASCAR Cup e IndyCar todavía no cuentan con una fecha confirmada, pero las adecuaciones dejan al circuito en mejores condiciones para recibirlas si las negociaciones avanzan para 2028.
“Para eso se tiene que hacer un trabajo muy importante con el promotor, los patrocinadores, los medios y por supuesto el serial que viene, para que pueda tener ese impacto que le permita quedarse en el tiempo también”, añadió el empresario mexicano, presidente del Consejo de Administración de Grupo Carso.
La Corporación Interamericana de Entretenimiento destinó 200 millones de pesos para la renovación y el mantenimiento del autódromo este año. Los trabajos se desarrollan junto con Tilke, la firma alemana responsable de su rediseño para el regreso de la Fórmula 1 en 2015, cuando además gastaron 50 millones de dólares, bajo la supervisión de la FIA y OMDAI México.
La intervención incluye la repavimentación de sectores específicos con una capa de asfalto de 6.5 centímetros, mantenimiento de los sistemas de drenaje, rehabilitación de los lavaderos y mejoras en la fachada y las instalaciones del Pit Building. El proyecto también contempla la sustitución del asfalto en el paddock, una de las zonas con mayor actividad durante los fines de semana de competencia.
El trazado internacional de 4.304 kilómetros conservará su configuración. El objetivo principal consiste en mantener la homologación Grado 1 de la FIA, requisito indispensable para recibir a la Fórmula 1, y adaptar las instalaciones a las exigencias técnicas de las nuevas generaciones de automóviles.
“Esta inversión representa nuestro compromiso por preservar al Autódromo Hermanos Rodríguez como un recinto de clase mundial”, explicó Federico González Compeán, director general del Gran Premio de la Ciudad de México.
La actualización también refuerza la versatilidad de un circuito construido en 1959 y que, a lo largo de su historia, ha recibido Fórmula 1, Champ Car, Formula E, NASCAR y diferentes campeonatos nacionales. Las obras no se diseñaron exclusivamente para atraer nuevas carreras, pero sus beneficios pueden aprovecharse en cada evento que utilice las instalaciones.
Fórmula 1, la pieza más estable del proyecto
El acuerdo firmado en 2025 garantiza la celebración del Gran Premio hasta 2028 y protege una etapa que comenzó con el regreso del campeonato en 2015. La edición de 2026 también marcará el retorno de Sergio “Checo” Pérez ante su público como piloto de Cadillac, después de permanecer fuera de la parrilla durante 2025.
Fórmula E ya ocupa un lugar permanente dentro del calendario del recinto. La categoría eléctrica compite en la Ciudad de México desde 2016 y celebrará su siguiente carrera el 16 de enero de 2027. Esa edición marcará la llegada del automóvil GEN4 al país y utilizará una configuración ampliada del circuito, otra muestra de la capacidad del Hermanos Rodríguez para adaptarse a las necesidades de distintos campeonatos.
El siguiente gran paso llegará del 29 al 31 de octubre de 2027. La Fórmula 2 disputará por primera vez una fecha en México como categoría de soporte del Gran Premio. El fin de semana incluirá una carrera corta y una principal, por lo que los aficionados podrán observar en el mismo escenario a la máxima categoría y a su principal semillero.
La llegada de F2 también abre una ventana para el talento nacional. Rafael Villagómez y Noel León representan a México durante la temporada 2026. Villagómez acumula cinco podios en la categoría, tres de ellos en la campaña actual, mientras León consiguió tres victorias en el año. Su participación en la fecha mexicana de 2027 dependerá de los asientos y planes que ambos tengan para la siguiente temporada, pero el nuevo evento permitirá que futuros pilotos nacionales cuenten con una carrera en casa dentro del último escalón previo a la F1.
NASCAR comprobó el potencial del circuito en 2025
La Cup Series celebró en la Ciudad de México su primera carrera puntuable fuera de Estados Unidos desde 1958, mientras Daniel Suárez protagonizó uno de los momentos más especiales del fin de semana al ganar en Xfinity después de arrancar desde el último lugar con un automóvil de reserva.
La máxima división no regresó en 2026 por las dificultades de calendario y logística provocadas por la Copa del Mundo. México tampoco aparece en el calendario de Cup para 2027, por lo que una nueva visita no podría producirse antes de 2028. Hasta ahora no existe un acuerdo oficial para ese regreso.
La presencia de la marca NASCAR continuará en el Hermanos Rodríguez. NASCAR México Series disputará ahí la final de su temporada el 8 de noviembre de 2026, con los títulos de México Series, Challenge y Trucks en juego. La carrera mantendrá activa la relación del recinto con los autos stock mientras se define el futuro de Cup.
IndyCar representa la pieza pendiente
La categoría trabajó durante más de un año para incorporar una carrera en la Ciudad de México en 2026, pero el impacto del Mundial y la falta de una fecha adecuada impidieron cerrar el proyecto. Penske Entertainment confirmó que continuará con las conversaciones hasta encontrar las condiciones necesarias para organizar un evento a largo plazo.
Pato O’Ward sería el principal atractivo de una carrera mexicana. El regiomontano ha impulsado públicamente la llegada de la serie y dejó clara su postura: “Nadie quiere una carrera en México más que yo”. Una fecha de IndyCar también recupera la tradición de los monoplazas estadounidenses en el Hermanos Rodríguez, sede de Champ Car entre 2002 y 2007.
El autódromo también obtuvo dos estrellas dentro del Programa de Acreditación Ambiental de la FIA por las prácticas de sostenibilidad aplicadas durante el Gran Premio de 2025. De esta manera, la evolución del recinto no se limita a la infraestructura y también abarca la forma en que administra el impacto de sus grandes eventos.
El camino hacia 2028 todavía no representa un calendario con todas las categorías aseguradas, pero la posibilidad tiene fundamentos. La Fórmula 1 permanecerá al menos hasta ese año, Fórmula E y F2 ya tienen fechas para 2027, NASCAR conserva su presencia nacional y la puerta de IndyCar continúa abierta.
Con Checo Pérez, Daniel Suárez, Pato O’Ward, Noel León y Rafael Villagómez como referentes, México también cuenta con pilotos capaces de darle identidad propia a cada evento. La inversión nació para asegurar la Fórmula 1, pero sus efectos permiten pensar en algo más grande: convertir al Autódromo Hermanos Rodríguez en la verdadera capital del automovilismo en Latinoamérica.
